Una visita al manicomio
La prisión de las certezas | Thomas A. Riani La prisión de las certezas El hombre ante el silencio de Dios Por Thomas A. Riani Nadie puede enseñarte a sobrevivir entre lobos y cabras, ni a encontrar el camino cuando la tierra se resquebraja bajo tus pies. Porque de poco sirve prolongar la existencia si el precio que debemos pagar es renunciar a aquello que nos hace humanos. La vida revela su inmenso valor mientras nos pertenece; sin embargo, parece perderlo cuando la entregamos sin medida, incluso antes de haber comprendido por qué nos fue concedida. «El hombre que se encierra en sus propias certezas termina convirtiendo su fe en una prisión. No necesariamente porque Dios sea la cárcel, sino porque puede serlo la incapacidad de escuchar, de dudar y de dejarse conmover por el sufrimiento ajeno». Existe una forma de soledad mucho más profunda que la ausencia de compañía: aquella que nace cuando un hombre deja de escuchar el mund...