Algún día habrá de terminar
La paz de los que todavía luchan Por Thomas A. Riani «Dicen que por paz mental hay que aprender a soltar. Es curioso: si esa hubiera sido siempre la regla, quizá hasta los tibetanos habrían entregado su territorio para dormir tranquilos. Tal vez la paz no consista en entregar lo que es nuestro, sino en decidir qué estamos dispuestos a defender sin convertirnos en aquello contra lo que luchamos.» Es triste admitirlo, pero el miedo siempre será la salida más fácil ante los problemas. No porque los resuelva, sino porque consigue algo mucho más cómodo: convencernos de que dejar de enfrentarlos es lo mismo que haberlos superado. Y así inventamos una virtud para cada una de nuestras renuncias. Llamamos prudencia al miedo. Llamamos paz a la resignación. Llamamos madurez a abandonar aquello que todavía nos importa. Si alguien nos perjudica, lo soltamos. Si nos hacen una injusticia, la soltamos. Si nos quitan algo, también lo soltamos. Todo con tal de dormir tranquilos. ...