Y el Destino
El Casino del Humo y el Destino Por Thomas A. Riani Piensen abiertamente: la tecnología médica avanza tan rápido que quizá llegue el día en que nadie esté realmente sano, no porque estemos más enfermos, sino porque ahora podemos descubrir cada pequeña falla del cuerpo. Antes uno tenía un dolor y seguía caminando; hoy tiene un dolor, tres análisis y una aplicación que le explica por qué debería preocuparse. Tal vez el problema no sea saber demasiado, sino no saber qué hacer con todo lo que sabemos. Hemos conseguido vivir más tiempo y, de paso, inventamos nuevas formas de preguntarnos si estamos vivos correctamente. Quizá no sea bueno saberlo todo. Algunas cosas el cuerpo las entiende mejor que nosotros. «La salud y el destino tienen una semejanza incómoda: ambos nos recuerdan que nunca controlamos todas las cartas que recibimos.» La gente se pasa la vida haciendo planes. Dibuja mapas de carreteras que todavía no existen, levanta casas sobre terrenos que aún no compró y le ...