Públicos del Cielo
“Los empleados públicos del cielo” Por Thomas A. Riani “¿Quién soy cuando ya no tengo público? Las redes prometieron acercarnos y apenas lograron que millones de desconocidos aprendieran a odiarse con Wi-Fi. Estamos hiperconectados, pero emocionalmente cada vez más solos.” El domingo me encuentra siempre sentado igual: con las botas llenas de barro seco, la bombacha gastada como las rodillas de un ternero mamón y el mate lavado… uff, el mate, como la conciencia de un diputado. Afuera el viento peina los yuyos del campo y adentro cruje el silencio, ese silencio viejo que sólo conocen los hombres que han trabajado toda la semana sin hablar demasiado. Yo miro lejos, pa’ donde se pierde el alambrado, y pienso que hay cansancios que no se curan durmiendo, sino quedándose quieto, dejando que el día pase despacio como tropilla mansa. A esa hora en que el campo parece haberse tragado el ruido del mundo, me siento en el borde de la galería y miro los alambrados como quien revisa l...